Lo peor
Lo malo no es contemplar a un perro atropellado
junto a la cinta gris de la autopista
que se incorpora todavía vivo y anhelante
sobre sus patas delanteras
y luego con vergüenza apercibirte
que la visión te devuelve la imagen de un niño bombardeado.
Lo malo lo peor
es creer que tu cerebro
funciona de igual modo que una computadora
y urdir muy hondas especulaciones
sobre el hombre considerado
como un animal cibernético
sin pararte a pensar
que es el ordenador el que está hecho
rudimentariamente
a tu imagen y semejanza.
José Agustín Goytisolo
miércoles, agosto 19, 2009
miércoles, julio 29, 2009
Leyendo esto de Isaac Rosa recuerdo los versos de Celaya,
"Todas las mañanas, cuando leo el periódico
me asomo a mi agujero pequeñito.
Fuera suena el mundo, sus números, su prisa,
sus furias que dan a una su zumba y su lamento.
Y escucho. No lo entiendo.
Los hombres amarillos, los negros o los blancos,
la Bolsa, las escuadras, los partidos, la guerra:
largas filas de hombres cayendo de uno en uno.
Los cuentos. No lo entiendo.
Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes,
sus tanques, su avaricia, sus cálculos, sus vientres
y una belleza ofrece su sexo a la violencia.
Lo veo. No lo creo.
Yo tengo mi agujero oscuro y calentito.
Si miro hacia lo alto, veo un poco de cielo.
Puedo dormir, comer, soñar con Dios, rascarme.
El resto no lo entiendo."
Yo tampoco entiendo nada, la estupefacción es superior al dolor de tripa, todo es tan feo y hostil, todo lo que circunda a esta playa pequeñita, agujero en el mundo, sumidero donde se pierde esa tunda terrible. Sí, ya sé, me pasa lo mismo que a todos. No hay donde poner el ojo sin que sangre. A oscuras, mejor, y a tientas.
Y luego en cambio ocurren cosas extrañas: en el interior de Clea algo se produce de un modo suave y perfecto, un chico de dieciséis decide en 2009 comenzar a escribir a máquina, porque encuentra que el carro de tinta tiene más víscera que el blanco documento de Word, y le salen experimentos pasmantes como éste:
"Todas las mañanas, cuando leo el periódico
me asomo a mi agujero pequeñito.
Fuera suena el mundo, sus números, su prisa,
sus furias que dan a una su zumba y su lamento.
Y escucho. No lo entiendo.
Los hombres amarillos, los negros o los blancos,
la Bolsa, las escuadras, los partidos, la guerra:
largas filas de hombres cayendo de uno en uno.
Los cuentos. No lo entiendo.
Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes,
sus tanques, su avaricia, sus cálculos, sus vientres
y una belleza ofrece su sexo a la violencia.
Lo veo. No lo creo.
Yo tengo mi agujero oscuro y calentito.
Si miro hacia lo alto, veo un poco de cielo.
Puedo dormir, comer, soñar con Dios, rascarme.
El resto no lo entiendo."
Yo tampoco entiendo nada, la estupefacción es superior al dolor de tripa, todo es tan feo y hostil, todo lo que circunda a esta playa pequeñita, agujero en el mundo, sumidero donde se pierde esa tunda terrible. Sí, ya sé, me pasa lo mismo que a todos. No hay donde poner el ojo sin que sangre. A oscuras, mejor, y a tientas.
Y luego en cambio ocurren cosas extrañas: en el interior de Clea algo se produce de un modo suave y perfecto, un chico de dieciséis decide en 2009 comenzar a escribir a máquina, porque encuentra que el carro de tinta tiene más víscera que el blanco documento de Word, y le salen experimentos pasmantes como éste:
Como dice el de arriba, Sr. Director del Consejo de Administración, váyase usted a un carajo medianamente hermoso, le concedo lo de hermoso. Mientras, nosotros, los demás, seguiremos jodidos pero felices en el tránsito de buscar las cosas que nos hacen olvidarnos de usted.
domingo, julio 05, 2009
Antecedentes: Clea y yo leemos Público porque detestamos El País (los motivos se explicaron muchas veces en este blog), porque Rafael Reig nos hace reír y porque, en ocasiones, regalan libros de Miguel Hernández, y eso nos parece un gesto tan tierno que no podemos resistirnos. También porque se atreven a dejar que, hablando del rey, alguien diga "hay españoles que son simplemente imbéciles; yo no tengo cultura de vasallaje y no admito humillarme ante un señor que no ha sido elegido democráticamente. " Busquen algo parecido en otro lado. Es triste, pero no lo encontrarán. Encontrarán mucho acerca de la elegancia de Letizia, en cambio, pero ese es un asunto que también gasté en otras ocasiones.
Recupero el hilo. Dentro de las cosas que buscábamos en Público solía estar la columna malhumorada de Javier Ortiz. Utilicé algunas con los bachilleres este año, viva la contrapropaganda, reciben tantos aguijonazos del otro lado.
Pero hace un par de meses esas columnas desaparecieron. Se borraron.
Y pronto supimos que Javier Ortiz había muerto.
Había muerto.
Hoy, junto antes de irnos de viaje, Clea me deja leer el autobituario que Ortiz escribió.
Y me ha hecho reír,
y me he estremecido,
y me ha entrado un miedo atroz.
Recupero el hilo. Dentro de las cosas que buscábamos en Público solía estar la columna malhumorada de Javier Ortiz. Utilicé algunas con los bachilleres este año, viva la contrapropaganda, reciben tantos aguijonazos del otro lado.
Pero hace un par de meses esas columnas desaparecieron. Se borraron.
Y pronto supimos que Javier Ortiz había muerto.
Había muerto.
Hoy, junto antes de irnos de viaje, Clea me deja leer el autobituario que Ortiz escribió.
Y me ha hecho reír,
y me he estremecido,
y me ha entrado un miedo atroz.
jueves, junio 18, 2009
Piqué en Mark Strand a través de Lara (Sólo una canción, en la edición de Pretextos, tan cuidada). Ahora me refugio del sofoco de estos días en poemas suaves y tristes como éste. Leo muy despacio, sólo un par de poemas cada día. No quiero que se acaben tan pronto.
"Hicimos aquellos que deseamos.
Hemos descartado sueños, prefiriendo la dura tarea
de apoyarnos el uno al otro, y hemos acogido al dolor
y llamado ruina al hábito imposible de romper.
Y ahora estamos aquí.
La comida está lista y no podemos comer.
La carne descansa en la blanca laguna del su plato.
El vino espera.
Llegar a esto
tiene sus compensaciones: nada es prometido, nada
nos es arrebatado. No tenemos corazón ni gracia salvadora.
No hay lugar adonde ir, no hay razón para quedarnos."
"Hicimos aquellos que deseamos.
Hemos descartado sueños, prefiriendo la dura tarea
de apoyarnos el uno al otro, y hemos acogido al dolor
y llamado ruina al hábito imposible de romper.
Y ahora estamos aquí.
La comida está lista y no podemos comer.
La carne descansa en la blanca laguna del su plato.
El vino espera.
Llegar a esto
tiene sus compensaciones: nada es prometido, nada
nos es arrebatado. No tenemos corazón ni gracia salvadora.
No hay lugar adonde ir, no hay razón para quedarnos."
miércoles, junio 03, 2009
Da un poco de vergüenza escribir esta entrada, pero supongo que es lo debido.Sucede que alguien se compadeció de ese tipo que andaba quejándose dentro de las rosas y los restos de alas de aquí al lado, con sus penurias y sus miserias y lo complicado que le resulta decir qué le pasa.
Sucede que algunos leyeron ese parloteo y sonrieron o todo lo contrario al terminar, qué suerte que sea tan breve, debieron de pensar también.
Y sucede que unas personas muy simpáticas, las que le dan forma a latormentaenunvaso.blogspot.com, decidieron que Rosas, restos de alas se merecía una palmadita en la espalda.
No seré yo quien diga lo contrario.
Por eso vuelvo a Madrid este sábado, a recibir la palmadita.
A la Casa del Libro de Fuencarral, 119. A las 13h.
Y qué bueno si estuvierais allí para pasar de otro modo esa pizca de vergüenza.
Gracias, a los tormentosos acuáticos, y a los que vayan.
lunes, junio 01, 2009
Subrayados de Cómo hacer versos, de Maiakovski
"No conozco regla alguna capaz de convertir a un hombre en un poeta ni tampoco de llevarlo a escribir versos. Esas reglas no existen. El poeta es justamente el hombre que crea las reglas poéticas. "
(…)
(…)
"¿Cuáles son, entonces, los elementos indispensables para iniciar el trabajo poético?
PRIMERO: La existencia, en la sociedad, de un problema cuya solución solo sea concebible mediante una obra poética.
(…)
CUARTO: Instrumentos de trabajo y acondicionamiento de la oficina. Pluma, lápiz, máquina de escribir, teléfono, un pijama para dormir en pensiones, bicicleta para ir a las redacciones y editoriales, una mesa preparada para escribir, un paraguas para poder escribir bajo la lluvia, un domicilio con espacio suficiente para darle al poema los pasos que necesite, contacto con una agencia de noticias o con un medio de comunicación –para obtener los recortes sobre los temas que apasionan en las distintas provincias-, incluso una pipa y cigarrillos. "
(…)
"Desde mi punto de vista, la mejor obra poética será la que esté escrita según una obligación social dictada por el KOMINTERN, que tenga como objetivo final el triunfo del proletariado. "
"El ritmo es la fuerza esencial, la energía primaria del verso. Es inexplicable. De él apenas podemos decir lo que se dice del magnetismo y la electricidad: son dos formas de energía. "
"Es necesario que los órganos y las instituciones responsables de la educación de las masas liberen sus enseñanzas de las antiguallas estéticas."
"Es necesario romper en mil pedazos el tópico de que el arte es apolítico. "
VLADIMIR MAIAKOVSKI, 1926
"No conozco regla alguna capaz de convertir a un hombre en un poeta ni tampoco de llevarlo a escribir versos. Esas reglas no existen. El poeta es justamente el hombre que crea las reglas poéticas. "(…)
"Casi todos los editores me han confesado alguna vez que no suelen devolver los manuscritos de los libros de poemas que reciben por la sencilla razón de que no saben qué decir. "
(…)
"No basta con desplegar filas en marcha. Es necesario hacerlo según las reglas del combate callejero, es necesario que el teléfono, los bancos, [sic] y los arsenales pasen a manos de los obreros sublevados. Por eso:
Come piñas,
traga perdiz,
ha llegado tu hora, burgués."
traga perdiz,
ha llegado tu hora, burgués."
(…)
"¿Cuáles son, entonces, los elementos indispensables para iniciar el trabajo poético?
PRIMERO: La existencia, en la sociedad, de un problema cuya solución solo sea concebible mediante una obra poética.
(…)
CUARTO: Instrumentos de trabajo y acondicionamiento de la oficina. Pluma, lápiz, máquina de escribir, teléfono, un pijama para dormir en pensiones, bicicleta para ir a las redacciones y editoriales, una mesa preparada para escribir, un paraguas para poder escribir bajo la lluvia, un domicilio con espacio suficiente para darle al poema los pasos que necesite, contacto con una agencia de noticias o con un medio de comunicación –para obtener los recortes sobre los temas que apasionan en las distintas provincias-, incluso una pipa y cigarrillos. "
(…)
"Desde mi punto de vista, la mejor obra poética será la que esté escrita según una obligación social dictada por el KOMINTERN, que tenga como objetivo final el triunfo del proletariado. "

(…)
"Una obra poética de calidad solo puede ser realizada en un tiempo determinado si se dispone de una cantidad importante de reservas poéticas.
Todas estas reservas estarán en la cabeza, y las más complejas las anotaremos en un cuaderno.
La acumulación de estas reservas me ocupa todo el tiempo. Dedico a esta tarea de diez a dieciocho horas diarias, y gracias a ellas siempre estoy listo para elaborar alguna cosa. "
Todas estas reservas estarán en la cabeza, y las más complejas las anotaremos en un cuaderno.
La acumulación de estas reservas me ocupa todo el tiempo. Dedico a esta tarea de diez a dieciocho horas diarias, y gracias a ellas siempre estoy listo para elaborar alguna cosa. "
(…)
"El ritmo es la fuerza esencial, la energía primaria del verso. Es inexplicable. De él apenas podemos decir lo que se dice del magnetismo y la electricidad: son dos formas de energía. "
(…)
"Poesía es industria."
(…)
"Tener un buen cuaderno de notas y saber usarlo es mucho más importante que saber escribir sin errores en base a la vieja y caduca métrica poética. "
(…)
"Para comprender correctamente la obligación social el poeta debe situarse en el centro de las cosas y de los acontecimientos. Conocer la teoría económica, estar al tanto de la vida real, interesarse por la historia y la ciencia, es para el poeta una parte esencia de su trabajo y un aspecto mucho más importante que los manualitos escolásticos. "
(…)
"Tener un buen cuaderno de notas y saber usarlo es mucho más importante que saber escribir sin errores en base a la vieja y caduca métrica poética. "
(…)
"Para comprender correctamente la obligación social el poeta debe situarse en el centro de las cosas y de los acontecimientos. Conocer la teoría económica, estar al tanto de la vida real, interesarse por la historia y la ciencia, es para el poeta una parte esencia de su trabajo y un aspecto mucho más importante que los manualitos escolásticos. "
(…)
"Es necesario que los órganos y las instituciones responsables de la educación de las masas liberen sus enseñanzas de las antiguallas estéticas."
(…)
"Es necesario romper en mil pedazos el tópico de que el arte es apolítico. "
VLADIMIR MAIAKOVSKI, 1926
Leído en un librito pequeñín de Mono Azul (2009), llovido de erratas (ay).
Pensando aún en el significado de todo esto.
Sin poder quitarme de la cabeza Koba el Temible o La casa de los encuentros.
Sin poder quitarme de la cabeza las últimas palabras que Maiakovski escribió antes de volarse la cabeza:
"Los poemas inacabados dádselos a los Brik. Ellos los descifrarán. Sobre la mesa hay dos mil rublos para pagar los impuestos."
Pensando en Cobain, en Plath, en Morrison y en todos los demás.
Con un extraño dulzor en la boca.
jueves, mayo 21, 2009
"En la vacilación hay pensamiento. Con la demora surge el esfuerzo por un estilo; y se posterga el salto sobre la verdad, único estilo por el que vale la pena batirse a muerte o cazar tigres."
El Zen en el arte de escribir, de Ray Bradbury, leído por Ismael.
Llamadme Ismael
"Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que..."

Eso, eso, a arponazo limpio.
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